Ahí, sobre ese mármol frío de color amarillento,

en medio de esas paredes percudidas que un día fueron blancas,

entre esos extraños incómodos y pesarosos;

ahí, con el único vínculo hematoso

tendido en una camilla a un altavoz de distancia,

mezclado con un líquido seroso a través de un tubo transparente de goma;

ahí entendí que el cosmos, mi universo, se expande,

que mis estrellas se alejan y la distancia es suficiente

como para que a mis gritos se los trague el silencio.

 

El dolor en mis entrañas se vuelve árbol que cae en un bosque vacío,

dejo de hacerme caso o lo desaparezco,

odio la nada y en eso precisamente me convierto,

me desvanezco disuelto en ese turbio líquido

que pasa hacia tus venas a través de una aguja,

me pierdo con las sombras engullidas por esa luz perpetua,

condenado a ser un cuerpo que vaga entre la mierda,

el sudor y la peste de muerte, de sal de lágrimas sin agua,

de un alivio culpable, de un deber ser, de rabia.

about Rita Cerezo

Tonalá Chiapas (sine data). Afortunadamente me topé con los mitos antes que con los cuentos de princesas, y con Poe antes que con Corín Tellado; eso me llevó a aprender Latín, Griego y tratar de ganar almas para los dioses olímpicos entre los desorientados adolescentes de la UNAM. Lo de escribir fue un vicio que empezó muy temprano, actualmente estoy en tratamiento en un grupo de apoyo, no para dejarlo -ya vi que es imposible-, sino para degustarlo mejor.

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