Te consulté y rechacé tu veredicto
sobre la Moira que los dioses me asignaron,
y he sido un necio tratando de esquivarte,
corriendo hacia lo que creí el lado contrario.
Pero no existe,
no existe el camino de salida
cuando el destino siempre ha estado dentro,
en mis imágenes, en mis actos y en mis dichos,
en la forma que tengo de pensarme.

Y sé muy bien que no eres el culpable,
porque tú no eres más que un simple espejo
en el que se revelan mis engendros;
ahora lo sé y sé que aún no es muy tarde,
pero que es necesario ser un héroe
para sobrevivir al golpe de los hados
y terminar con toda esta masacre
de corazones, de vísceras,
de labios y cerebros aplastados.

Pero ahora estoy cansado para serlo,
ahora sólo quiero dormir
y pretender que todavía no lo entiendo,
que sigo estando, como la mayoría, ciego,
lo suficiente como para escribir poemas
en los que hasta el dolor más grande
parecería ser algo perfecto.

Mañana seguiré,
cuando la luz del sol mate a la noche,
entonces mataré yo mis reproches
y el miedo de enfrentar al más grande enemigo,
entonces dejaré de matar monstruos
para acabar con el único de todos
que en verdad me hizo daño:
sí, yo mismo.

about Rita Cerezo

Tonalá Chiapas (sine data). Afortunadamente me topé con los mitos antes que con los cuentos de princesas, y con Poe antes que con Corín Tellado; eso me llevó a aprender Latín, Griego y tratar de ganar almas para los dioses olímpicos entre los desorientados adolescentes de la UNAM. Lo de escribir fue un vicio que empezó muy temprano, actualmente estoy en tratamiento en un grupo de apoyo, no para dejarlo -ya vi que es imposible-, sino para degustarlo mejor.

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