El amante: ególatra idólatra,
se vuelve psicópata,
asesino amnésico,
fetichista cínico,
exigente crítico
de un Eros artístico,
de una obra inventada que nunca existió.

El amado: obra de arte etérea,
creación simbólica
de un artista anónimo,
de un oscuro incógnito
de dulce disfraz.

Ambos, como imanes
de cambiantes polos,
se atraen y repelen de forma inconstante;
volubles, transitan en un solo instante
de big crunch meloso
a un brusco big bang.

about Rita Cerezo

Tonalá Chiapas (sine data). Afortunadamente me topé con los mitos antes que con los cuentos de princesas, y con Poe antes que con Corín Tellado; eso me llevó a aprender Latín, Griego y tratar de ganar almas para los dioses olímpicos entre los desorientados adolescentes de la UNAM. Lo de escribir fue un vicio que empezó muy temprano, actualmente estoy en tratamiento en un grupo de apoyo, no para dejarlo -ya vi que es imposible-, sino para degustarlo mejor.

1 comment

Deja un comentario

Your email address will not be published.

You may use these HTML tags and attributes:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>