La ciudad es sueño que se vuelve pesadilla:
mil cuerpos que buscan, delirantes, compañía,
con silentes gritos manifiestan su agonía
en criminal odio, disfrazada cobardía.

¡Pobres monigotes!, van huyendo en estampida
y se tornan calmos al compás de una armonía;
presas inocentes de esta araña divertida,
urbe rebosante de variada algarabía.

Cuatro patas tejen telarañas coloridas,
prometer parecen mil amnésicas sonrisas;
todos tus sentidos, embriagados, se fascinan
y oníricas musas frente a ti se multiplican.

Mas, al mismo tiempo, sin que nadie lo perciba,
con las otras patas, su aguijón tóxico afila
y así, sin violencia, su sutil veneno aplica,
ceguera insensible el resultado, muerte en vida.

Van ahora los cuerpos mutilados de caricias
a esconder sus llagas en casimir o mezclilla,
vagan condenados con zapatos de franquicia,
pisando esqueletos cuya fuerza fue vencida.

La ciudad se burla de las lágrimas caídas
que hasta su cloaca caen por las alcantarillas,
monstruo de concreto de malicia desmedida,
fásmido perverso que envenena de apatía.

about Rita Cerezo

Tonalá Chiapas (sine data). Afortunadamente me topé con los mitos antes que con los cuentos de princesas, y con Poe antes que con Corín Tellado; eso me llevó a aprender Latín, Griego y tratar de ganar almas para los dioses olímpicos entre los desorientados adolescentes de la UNAM. Lo de escribir fue un vicio que empezó muy temprano, actualmente estoy en tratamiento en un grupo de apoyo, no para dejarlo -ya vi que es imposible-, sino para degustarlo mejor.

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