Soy fugaz.

Mis pies fríos en tu espacio vacío son testigos;

el chocolate que suplanta tus besos,

la cobija triste que ya no cubre tu cuerpo.

Soy tan duradero como el hielo,

un tatuaje de acuarela sobre vidrio,

escultura de arena terminada

poco antes de que suba la marea,

o poco antes de que sople el viento.

Soy ese nombre que jamás nadie recuerda,

aunque lo haya escuchado ya mil veces;

la canción extranjera que sólo tarareas,

porque no encuentras la letra y no la entiendes.

Soy el sueño que olvidas al despertar,

un fantasma que sólo pueden ver los niños,

el amigo imaginario que has dejado atrás

en el rincón más lejano de tu olvido.
Soy nada,

Me disuelvo en una gota de agua

con tan sólo un toque

y no vuelvo a existir aunque me invoques

en tus húmedos sueños cualquier noche;

porque en vigilia ya no me recuerdas,

porque mi libro está en el índice

de tus títulos prohibidos para siempre,

¿y qué más da?

No por eso dejo de ser libro,

aunque tú no me leas,

aunque quede relegado a la 5a dimensión

o a la que sea.
Soy nada,

soy fugaz,

pero soy yo,

porque eso soy: la definición perfecta

de lo efímero,

de lo que no se queda,

porque estoy hecho de pura antimateria,

y, si no me olvidaras,

como los hoyos negros,

acabaría contigo.

about Rita Cerezo

Tonalá Chiapas (sine data). Afortunadamente me topé con los mitos antes que con los cuentos de princesas, y con Poe antes que con Corín Tellado; eso me llevó a aprender Latín, Griego y tratar de ganar almas para los dioses olímpicos entre los desorientados adolescentes de la UNAM. Lo de escribir fue un vicio que empezó muy temprano, actualmente estoy en tratamiento en un grupo de apoyo, no para dejarlo -ya vi que es imposible-, sino para degustarlo mejor.

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