Para Ele, in memoriam. (:

Noviembre 23, 2016.

Estamos aquí reunidos el día de hoy en memoria de esos doce meses de mis 34 años, que perdieron la vida el día 23 de noviembre del año 2016.

Estamos aquí para dar nuestros pensamientos y oraciones por esos increíbles, difíciles, felices, ansiosos, emocionantes días de mi año número 34.

Sé que están en el pasado y que se han perdido, pero que siempre serán amados y permanecerán vivos en mi corazón para siempre.

Me siento enormemente agradecida con aquellos (familiares, amigos, desconocidos) que participaron en este terrible desastre. Algunos de ellos ya saben o sabrán lo que es despedirse de sus 34 años.

Así que como esto ya es en sí, triste, mencionaré los mejores 34 momentos de este año que agoniza:

  1. Descubrirme capaz de enamorarme de nuevo, incluso cuando todavía tenía el corazón roto.
  2. Reírme hasta dolerme el estómago.
  3. Abrir el correo todos los días y darme cuenta de que no todos los mensajes son de trabajo.
  4. Tener el privilegio de manejar un auto propio y disfrutar el viaje.
  5. Cantar a todo pulmón mientras lo hago, aunque afuera el mundo se caiga a pedazos.
  6. Caminar bajo la lluvia.
  7. Descubrir una luz al abrir un libro nuevo por primera vez.
  8. Llegar a casa temprano, ponerme la pijama y leer mientras las gotas de lluvia acarician las ventanas.
  9. Mi gato Monet que me recibe con un maullido y una mordida al llegar a casa y me hace reír tanto.
  10. Tomar largos baños.
  11. Varias conversaciones interesantes con una taza de té y la mejor compañía.
  12. Ver a mis sobrinas crecer a la distancia y poder sentir el amor de Dios a través de ellas.
  13. Encontrar dinero inesperadamente cuando más necesitada estoy, por ejemplo, dentro del bolsillo de una chamarra que hace tiempo no usaba.
  14. Tener una posición privilegiada en mi trabajo que me hace abrir los ojos y el corazón a mil realidades y sentirme responsable de la gran oportunidad de poder  cambiar las cosas para bien.
  15. Reírme de mi misma por ser tan torpe.
  16. Mi familia, que permanece junta a pesar de las adversidades y sigue siendo maravillosa y única.
  17. Seguir encontrando las notas de mi abuelo cada día. No sé de qué manera, pero él sigue usando los medios adecuados para hablarme desde donde quiera que esté.
  18. Despertar tempranísimo en domingo y darme cuenta que puedo seguir durmiendo con
  19. Mi experiencia como maestra en lo que amo hacer y el reconocimiento genuino, la admiración y el cariño incondicional de mis estudiantes.
  20. Huir, solamente por el gusto de poder hacerlo.
  21. Conocer gente nueva, incluyendo a las personas que no fueron tan buenas conmigo. He aprendido tanto de ellas…
  22. Tener la inspiración suficiente para seguir escribiendo y tener la convicción de haber tocado el interior de aquellos que me leen. Por la poesía barata y la ele en mi nombre.
  23. La enorme conexión y complicidad que siento con mi hermana, por mucha distancia física que haya entre nosotras.
  24. La alegría de mi madre en todos los momentos de la vida.
  25. La templanza de mi padre y su gran decencia y ejemplo.
  26. El abrazo sincero de mi abuela y sus enormes ganas de vivir incluso en la vejez.
  27. La luna. Siempre la luna.
  28. Contar todavía con todos mis sentidos para poder saborear un té chai, mirar un atardecer, escuchar mi canción preferida, acariciar a quienes amo y oler la tierra mojada después de un buen aguacero.
  29. Encontrar al amor de mi vida, mi confidente, mi otra mitad, mi mejor amigo… el que todos los días me dignifica como persona y me hace pensar y sentir que soy la mujer más hermosa (por dentro y fuera) y me hace sentir tan bien conmigo misma.
  30. Darme cuenta de cómo mis padres (ambos) son milagros en mi vida.
  31. Tener espacios en donde poder expresar mi sentir con toda libertad y sin temores.
  32. Entender que a veces, las personas a las que has ayudado más son las personas que pueden herirte más.
  33. Tener la suficiente humildad para aceptar que no puedo sola, que necesito de otras personas para ser quien quiero ser.
  34. Sentirme orgullosa de mi misma, de mis cicatrices, de mis demonios y mis logros, mirarme al espejo y verme como soy con toda la confianza de que lo que hay dentro es lo más valioso que poseo.

Aprendamos del pasado, experimentémoslo y permitamos que el conocimiento transforme nuestras historias. Solamente llorar una vez por los 34 y entonces, mirar los 35, abrazarlos con montones de fuerza y hacerlos especiales desde el primer segundo de su vida.

Estamos aquí el día de hoy para dar gracias por todas las bendiciones durante este año, por las maravillosas oportunidades que la vida y Dios  nos han otorgado y para recordar todos esos días que mueren el día de hoy y que no volverán jamás.

Por nuestros sueños juntos, por todo lo que vendrá este año, mis sueños… los que comparto con ustedes.

 

Gracias por no estar allá con ustedes, sino aquí conmigo.

Siempre cerca.

about Lillian Hosking

Treinta y tres años haciéndole al cuento. Zurda por herencia. Loca medicada de manicomio, favor de fijar desde ahí cualquier expectativa.

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