A Marce Ortega Pulido, por todo aquello que nos une.

 Despierto.

El primer destello de la mañana.

No hay sueño, no más, ningún hálito, ningún rastro.

Las entrelíneas de mis dedos erraron el camino.

Surgieron de pronto, con el recuerdo de ti,

Siempre con tu aroma a café, siempre esperando la lluvia…

 Llegaste de lejos y lejos contigo me fui.

Entre las líneas de los ojos, la luz, el ámbar,

Amanece.

La distancia parece un lenguaje silencioso

Que tú observas solo hacia el norte.

 Entonces te echo de menos…

Pero sé que volverás

Con la primer lluvia del verano,

Después de todo, alguien ha dejado por escrito

Que el Sur no está tan lejos.

about Lillian Hosking

Treinta y tres años haciéndole al cuento. Zurda por herencia. Loca medicada de manicomio, favor de fijar desde ahí cualquier expectativa.

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