Los Dos Ganamos.

Si en algún momento te encuentro por casualidad en alguna calle a media tarde, o entre la gente pasando con las compras del día, o comiendo un helado o en algún café en espera de alguna promesa…

¿Te importaría si te beso?

Así nos quitamos de encima un hubiera y los dos ganamos algo.

 

Fantasmas.

Ojalá se nos aparecieran los fantasmas indicados, los que amamos una vez y nos amaron, no esos extraños que vaya a saber en qué época vivieron, esos que interrumpen nuestro sueño en plena madrugada con pasos, risas y ganas de vivir.

 

Declaración.

ÉL: ¿Usted enamorada? No se lo puedo creer.

ELE: Yo tampoco, pero por favor, es un silencio, no lo comente…

ÉL: Demasiado tarde, mi corazón ya lo sabe.

 

Coincidencia.

Esta coincidencia con tu nombre a cuestas.

Una coincidencia que no entiendo pero que también a mí me nombra.

Que asusta y lanza por el aire.

Esta coincidencia de astro perdido y años tierra.

Sí.

Te nombra.

Nos nombra.

Ahora juntos somos una coincidencia.

 

Ele.

El Comienzo.

Al principio era solamente yo.

Una letra.

Ele.

Caer sobre un caos de lirios sumergidos en un universo inexistente: El mío.

Y la historia comenzó en latín: Lillum, Lillian, Lirio, Universo.

Ahí estaba yo.

Una. La letra número doce del alfabeto.

Ele.

Así comenzó todo.  Así lo dejo por escrito.

about Lillian Hosking

Treinta y tres años haciéndole al cuento. Zurda por herencia. Loca medicada de manicomio, favor de fijar desde ahí cualquier expectativa.

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