Fue increíble cuando la vi, yo estaba sentado en el trolebús y por la ventanilla vi cuando salió del metro, no pude quitar la vista de esa mujer tan elegante y delgada que parecía emerger como Venus.

Tenía un porte avasallador que hizo que todo lo demás desapareciera de mi vida. Fue amor a primera vista como dicen, pero un amor imposible porque no fui capaz de bajarme del trolebús.

De pronto sentí que ella estaba destinada para mí porque la vi que venía hacia la zona donde estaba sentado, se había subido al mismo transporte y cuando la gente bajó en Izazaga, ella se acercó, me sonrió y se sentó junto a mí.

Desde ese momento y durante dos meses, el mundo fue nuestro.

Recorríamos y disfrutábamos la ciudad y nos íbamos conociendo cada vez más.

Hasta que ella no llegó a la cita en la Pirámide del Metro Pino Suárez. Dejó de contestar mis llamadas y jamás la volví a ver.

Ahora, cinco años después estoy en un antro elegante viendo bailar a esta belleza que se hace llamar Venus Yamileth. Es mi adorada Venus convertida en una bailarina de categoría.

Creo que ella también me reconoció cuando me vio, a pesar de que no nos hablamos para nada.

Ella no vio que yo tuviera un buen futuro económico para darle lo que ella necesitaba. Yo sí vi la lágrima que se le rodó cuando se despidió de su público.

about Carmen Leon

Hippie de corazón, pero fresa por naturaleza. Adoradora de los Beatles y los Doors. Cuentera y platicadora desde siempre. Poseedora de muchos datos inútiles. Recientemente amiga muy cercana de Franco Deterioro.

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