Estaba poniéndole chile del que no pica a unos esquites cuando me acordé de mi compadre “el pedotas”. Ya se imaginarán la forma de inocularse alcohol que manejaba. Se sentía de la jais, pero nomás pasaban unas gotas de etil por sus venas y era más guarro que yo. La cosa es que un día que nos reunimos en su jacal, como siempre, se puso peor que moco de niño con catarro por lo que su mujer “la Toncha” se metió muy molesta a dormir. Horas más tarde, como clásico briagaletas, nos dejó a mi Porfirio y a su servidora en la sala, mientras él salía con el celular en la mano. Habrán pasado otros 40 minutos con 16 segundos, cuando salió Toncha bien encabronada.

-¿Dónde está mi viejo?

-Pos creo que fue por cigarros- contesté, porque mi Porfis ya no podía ni hablur.

-¿Pa dónde?

-Pos no sé, estábamos bien a toda mouser y de pronto le llegó.

¡Nombre! Toncha pateó la puerta como toro de lidia y yo tras ella, pero nos encontramos a mi compa afuerita, medio tapando la bocina del celular, al tiempo que sollozaba:

“Quisiera estar en tu cama”

Ufff y recontra ufff, no mamarts, dijera mi raza, las dos pelamos unos ojotes, ella desencajada, roja y con las venas a punto de estallarle de la frente, Yo ecuánime, como suelo ser ya borracha, momento en que mi comadre volteó a decirme:

-¡Pinche vieja alcahueta, si usted siempre supo que me engañaba! ¿Por qué chingaos nunca me lo advirtió?

Háganme el favor, yo ni vela en el entierro y la despechada se desquitaba conmigo. No dije nada, que agarro a mi Porfis quien, de tan briago, había defecado en el sillón de la coma y, antes de abandonar el cantón, que le doy una cachetada a la Toncha, quien fue a dar a una nopalera donde se espinó las nailon al tiempo que gritaba que me iba a matar y a su viejo que se diera por desterrado del barrio.

Jamás regresé a ese cantón, se perdió el compadrazgo y Toncha no me hizo nada, lo que sí es cierto es que desde ahí les agarré tirria, a él le seguí diciendo “el pedotas, a ella la bauticé a como “la pedotas” y a su hijo como “el peditas”.

En la próxima les cuento mas de los Pedotas y en qué quedó su trágica historia.

Bye-gon verde.

about Pepa

Ruca libidinosa, de origen mixteco con aires de grandeza y debilidad por los jóvenes apuestos, actualmente muerta cuyo vínculo con el más acá es el infernet.

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