Estaba regateando con el del fierro viejo cuando el sol hizo sudar a la Pepa. Es que a veces me gusta hablarme en tercera persona como deschavetada. Ahí les van unos ejemplos:

La Pepa se pone feliz cuando ve una película del Golden choice, bueno pa los nais del Max prime, porque eso quiere decir que ya tiene televisión por cable.

La Pepa se moja cuando va por el pan y llueve y es que a veces se le olvida el paraguas.

La Pepa se expande al momento de abrir los brazos para recibir a un amigo. Le gusta ser expresiva y sobre actuada.

La Pepa se contrae cuando se enoja y es que a todos se nos frunce el ceño de coraje.

La Pepa huele a pescado al regresar del criadero de truchas, porque las caza con la mano, a la cavernícola.

La Pepa está peluda porque se le acabó la cera para quitarse el bigote.

La Pepa tiene un ojo y es que el otro ya lo perdió por una catarata.

La Pepa tiene unos labios grandes y gruesos porque era pariente de Johnny Laboriel, juntos cantaban esa de “Me dolía de amor… voz nacida del alma… chu chu sin tu amor… canto esta canción”.

La Pepa sangra al cortarse un dedo con el cuchillo para picar cebolla, porque es el más afilado.

En fin, la Pepa les da de qué hablar, la Pepa los quiere dentro de su corazón y la Pepa les pide que sigan leyendo esta divagación tan absurda.

Atentamente,

¿Pos quién más?

Todos en coro: ¡Viva la Pepa!

Jiar jiar jiar (yo solita me entretengo con la Pepa).

about Pepa

Ruca libidinosa, de origen mixteco con aires de grandeza y debilidad por los jóvenes apuestos, actualmente muerta cuyo vínculo con el más acá es el infernet.

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