Estaba lavando la ropa de mis 10 hijos, a mano, of course, cuando me acordé de mi abuela Chole y la herencia que me dejo:

Tallarse los codos con una piedra pómez. Hija de su, a mi casi me sangraba la infeliz, pero miren que era buena idea, porque no los traía re negros, cenizos o de a tiro percudidos.

Ponerse limón en el sobaco para oler reluciente y miren que funcionaba mejor que el MUM.

Otra que me aplicaba era que al enfermarme, tostaba jitomate y me lo embarraba en las patas, porque según ella era más milagroso que la penicilina.

Me hacía mis “sodas” echándole bicarbonato al agua de limón.

Pero la mejor herencia que me dejó fue un libro de picardía mexicana que decía: expresiones cuando alguien se “pee”, desde ese momento acuñé el verbo “peyer” y también me volví alburera. En fin que ese fue un tesoro invaluable.

Sáquense pa su casa, infelices, los quiero.

about Pepa

Ruca libidinosa, de origen mixteco con aires de grandeza y debilidad por los jóvenes apuestos, actualmente muerta cuyo vínculo con el más acá es el infernet.

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