No es que a Camila le haya sorprendido llegar a esa edad, más bien había estado sintiendo el paso de cada año y veía que estaba más cerca de llegar a los 64.

Tenía cierta fijación por llegar a esa edad por la canción de sus admirados Beatles. Recuerda que estaba en secundaria cuando conoció al cuarteto y de ahí toda su vida había seguido su trayectoria artística.

La época de su juventud estaba llena de ideales de amor y paz, de melenas largas y faldas cortas y sobre todo de buena música.

Luego la vida “normal”, trabajo, matrimonios, hijos, divorcios, más trabajo, pero dentro de todo siempre prevaleció en su mente la idea de envejecer con amor y paz. No fue fácil, de hecho, le fue difícil conservar esos ideales, de pronto todo le iba mal y mandaba todo al carajo, para después retomar y reconstruir o salvar lo salvable.

Nunca se imaginó que llegar a esta edad le diera y le quitara tanto. Sin embargo, observaba a sus contemporáneos y se quejaban lo mismo que ella. Les costaba un poco más de trabajo correr o jugar basquet, pero no dejaban de hacerlo, aunque con gente más comprensiva, ya no con chavos, por lo menos ella ya no se atrevía.

También las marcas del amor y desamor estaban muy marcadas sobre todo en su cara, aunque sus amigos le decían que su mirada no cambiaba, toda la vida la había tenido de tristeza, pero también de travesura.

En la canción hablaban de 3 nietos, pero ella había llegado a los 64 sólo con una que valía por muchos, tampoco estaba la amada pareja. De todas maneras le seguía gustando la vida y aceptaba de buena manera lo que le había tocado y lo que ella se había labrado.

Y lo más valioso que aprendió en todos estos años fue a entender más a la juventud, a observar y a no juzgar tan severamente. Le quedó muy claro que la vejez nos da cierta ventaja en muchos aspectos y que ella no era ni sabia ni bruja, sino una persona con experiencia.

Hacía su resumen de vida y sin importar la nostalgia de lo pasado, la vida le parecía una gran cosa para vivirse y volvía a tener una gran sonrisa en su rostro. Hoy valía la pena brindar con un buen vino y comer un delicioso pastel de chocolate.

¡Salud!

about Carmen Leon

Hippie de corazón, pero fresa por naturaleza. Adoradora de los Beatles y los Doors. Cuentera y platicadora desde siempre. Poseedora de muchos datos inútiles. Recientemente amiga muy cercana de Franco Deterioro.

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