Tu amor hace girar mi mundo.
Me prometí que no escribiría una vez más sobre amor, pero no pude evitarlo. Al parecer no sé escribir de otra cosa, quizá solo es un pretexto para escribir sobre ti. Confieso que hubo una época que sin saberlo fui muy feliz contigo ¿Recuerdas cómo nos bastaba nuestro amor para ser felices? Sé que tiene mucho que no te escribía, no sería sorpresa que después de todo este tiempo no quieras saber más de mis letras o mejor dicho de mí. Te pido que por esta ocasión hagas uso de tu olvido para que el orgullo no se disfrace de amor propio, porque al final se convierte en una mentira que encarcela al corazón.
Quiero decírtelo, me aterra pensar que esta carta haya sido escrita demasiado tarde. Creí que el amor y el tiempo tenían una tregua que se confirmaba en cada beso, pero contigo lo descubrí, el tiempo es más caprichoso que la muerte. Prefiero pensar en ti como la más bella eternidad de mis noches de marzo y no como la casualidad más triste de septiembre. Te miro como la noche llena de estrellas con la ilusión de tenerte junto a mí al despertar una vez más.
Esta carta tiene tu nombre en cada letra, pero también ofrece una disculpa. Te pido perdón por aquello que hice y no hice, por pensar en ti como culpable de toda esta soledad que me consumía cada día, inclusive por todas las ocasiones que llegué a desear que tú no existieras. Sé que fue un error tratarte así, herirte con mi indiferencia cada vez que te acercabas a mí buscando una respuesta de amor hasta que un día de abril te fuiste. Voy a preguntarte algo inquietante: ¿A dónde se marchan los viejos amores? Quizá todos ellos estén destinados al olvido, te pido de favor que no me respondas con esa mentira nada piadosa que es el silencio. Lo admito, desde que te fuiste, no ha existido un día que no te extrañe.
Hay tantos caminos que la vida nos ofrece para conocer la felicidad, pero debo confesar que quiero construir un puente para conocer tu corazón, un puente que haga nuestros caminos uno solo. Es cierto que no necesitamos un lugar o un momento para poder ser tú y yo, porque sin saberlo los dos siempre hemos sido nosotros, eres parte de mí. Sin importar el camino o la distancia, poco a poco me acerco más a ti. Contigo cada noche en mi corazón es primavera por eso no te niegues a quererme, no me niegues como las rosas al invierno porque a veces entre las espinas de la tristeza vuelvo a caer. Sin tan solo me lo permites, te amaré con tus defectos y virtudes, cuidaré de tu corazón; tan solo déjame mostrarte eso que desconocías para ser feliz y regálame tus sonrisas que cautivaron mi corazón floreciendo la esperanza de tu amor.
¿Puedo soñar contigo? Déjame imaginar que tus ojos al mirarme se convierten en un par de estrellas que iluminan mi corazón. Toca mi alma para pausar el tiempo que no estuve contigo. ¿Me permitirías amarte? Sé que hay días que crees que no mereces ser amado, pero debes de creer que no cabe duda que mereces todo mi amor. Nadie ni nada nos separará, porque todo lo que quiero al verte una vez más es que no tengas nada que esconder. Creo que se puede empezar de nuevo, por eso te escribí esta carta, para que la próxima vez al verme frente al espejo y tenerte frente a mí no olvide lo mucho que te amo.

Dedicado a mí.

about Jorge Luis B

Un día vi las nubes y desde entonces no soy el mismo. Soy un abogado y escritor en formación.

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