Estaba pegando con cera de campeche a la pared el calendario 2017 cuando me dieron ganas de que en ésta Navidad tengan:

Hartos intercambios de fluidos y no de regalos.
Que el único árbol que vean en su sala sea el genealógico, o sea que venga toda su raza.

Deseo muchos ponches para los beisbolistas.
Colaciones sabrosas a los diabéticos. Campanas nuevas para las estufas de las cocineras y los pinches.

Que si ven esferas no sean en el cielo, porque esos son ovnis y nos quieren matar, lo dice “independens dei”.

Que las mujeres se pongan como Santa, no como el gordito, como Santa Elena.

Deseo que tengan un aguinaldo lleno de dulces y que les dure un chorro, porque les aseguro que el otro ya se lo gastaron.

Ojalá los villancicos que escuchen sean a ritmo de heavy metal.

Que en lugar de compras de pánico, paniqueen sus compras, o sea que gasten poco y ahorren harto.

Que el único reno que vean sea Reno, Nevada.
Que les llenen el árbol de series buenas, no de Blim, por lo menos de Netflix.

Y que no sólo tengan una noche buena, que todas las venideras sean deliciosas.

Un beso, infelices.

about Pepa

Ruca libidinosa, de origen mixteco con aires de grandeza y debilidad por los jóvenes apuestos, actualmente muerta cuyo vínculo con el más acá es el infernet.

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