Estaba babeando la almohada de esas veces que estás entre el mundo real y el onírico, cómo se ve que quise usar mi palabra dominguera, en fin, me estaba quedando jetona, cuando de repente sonó mi Nokia 918 y que contesto:

-Güeno.

-¡Papá!-gritaron del otro lado un chamacón.

-Güeno.

-¡Papá, digo, Mamá!- siguieron los gritos.

De pronto de escucho a otra persona decir:

-¡Llévatelo de aquí!-como si le hablara a alguien más.

Después de una pausa, replicó:

-¡Ya oistesssssss, si quieres ver con vida a tu pariente…!

Fue entonces donde, con las manos sudando y el gesto descompuesto, dije:

-Mira hijo de tu chingada madre, a mí no me andes despertando a esta hora.

-¡Cállese, pinche ruca, si no quieres que le pase nada…!

-¡Que te vayas a chingar a tu madre!- y que le cuelgo.

Hasta para extorsionar hay que ser reata, ¿cómo que papá y luego mamá? Yo no me trago esas cosas y la voz del chamacón ni la conocía.

Lo pior es que interrumpieron mi sueño y tardé como 10 minutos en jetearme otra vez. Jiar jiar jiar

about Pepa

Ruca libidinosa, de origen mixteco con aires de grandeza y debilidad por los jóvenes apuestos, actualmente muerta cuyo vínculo con el más acá es el infernet.

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