No es secreto para nadie que a pesar del encierro en que vivimos en las prisiones, no estamos aislados del mundo y las noticias nos llegan de primera mano. Por eso cuando traen a un nuevo recluso ya sabemos de qué se le acusa y cuál es el tratamiento que le vamos a dar.

Cuando supimos que venía este cabrón, ya todos lo estábamos esperando con ganas de hacerle pagar con creces lo que había hizo allá afuera y porque la condena que le dieron fue muy poca para lo que se merecía. Ya todo está planeado entre la banda.

En las declaraciones dijo que era inocente porque se ponía en un estado de violencia que no podía controlar debido a la droga, y como aquí ese es el pan de cada día, pues entenderá que  nosotros tampoco seremos culpables de lo que le pueda pasar.

Empezó a golpear a la pobre criatura de cuatro años, primero en la manita si agarraba algo o hacía travesuras que a él no le parecían; la mamá del niño nunca lo defendió porque era una pobre imbécil que prefería tener un macho que cuidar de su hijo.

Más tarde el maltrato creció y empezó a quemarlo con el cigarro para que aprendiera a ser “hombre”, le gritaba cuando el pequeño se escondía de él y lo buscaba porque ya era una obsesión tenerlo lleno de pavor y ver la súplica en los ojos del muchachito.

Hasta que una golpiza que le dio hizo que los vecinos lo denunciaran y no descansaron hasta que lo detuvieron los policías. A la pobre víctima la tuvieron que llevar al hospital; la mujer lloraba desconsolada porque se habían llevado a su hombre a la cárcel.

Los médicos lucharon por salvarle la vida de su pacientito, pero la muerte, que es muy sabia y sabe cuándo debe triunfar sobre la ciencia, se llevó al pequeño para que descansara de esta ingrata vida que le había tocado.

El que no va a descansar el resto de su vida es el engendro al que estamos esperando con ansia y para quien ya tenemos todo un repertorio completo de castigos; nos cuidaremos muy bien de que no se nos vaya a morir. Y día a día le recordaremos que lo que tenga que pagar en otro lado, será su problema, pero aquí en esta universidad tenemos nuestros propios códigos de ética.

about Carmen Leon

Hippie de corazón, pero fresa por naturaleza. Adoradora de los Beatles y los Doors. Cuentera y platicadora desde siempre. Poseedora de muchos datos inútiles. Recientemente amiga muy cercana de Franco Deterioro.

1 comment

Deja un comentario

Your email address will not be published.

You may use these HTML tags and attributes:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>