Capítulo I

Después de la despedida, los ojos se le hicieron mar. En el hueco que quedaba, todavía alcanzaba a sentir un corazón latiendo.

 

Capítulo II

Mientras él volvía, tropezaba con las flores que ella había dejado a su paso, la primera vez que decidió seguirlo.

 

Capítulo III

Con las flores del camino bordó el hueco donde había habido antes algo así como un corazón. Pero ella ya no sentía.

 

Capítulo Final

Lo intentó de nuevo; esta vez con sus manos, con la tibieza firme de sus manos.

Nada.

Fue inútil.

No se puede tapar con flores ni manos marchitas el hueco donde antes estuvo el corazón de una mujer.

 

(El mensaje se lee entre líneas. Entre las líneas. Entrelíneas.)

about Lillian Hosking

Treinta y tres años haciéndole al cuento. Zurda por herencia. Loca medicada de manicomio, favor de fijar desde ahí cualquier expectativa.

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