Le estaba poniendo salsa a una gordita de chicharrón cuando vi que iba a ser Día del padre entonces, miré al espejo, subí una ceja en tono reflexivo y me puse a pensar: debería de medirme, seguro ya no tengo esos 90, 60, 90, que me caracterizaron en la juventut. Acto seguido corrí por una cinta para medirme el chicharrón, es que una es vieja, betarra, vetusta, vejete, ñora, doña, etc, pero sigue pendiente a la vanidat. Pasarán los años, sin embargo; una siempre, siempre se debe cuidar. Luego una se encuentra a sus contemporáneos y las ve remal, todas gordas, lagañudas, aguadas, de a tiro descompuestas, ya pal catre, casi, casi pa’la basura.

 

La cosa es que iba a ser día del padre y yo me preguntaba si realmente el hombre había llegado a la luna, porque hay una teoría que dice que no fue cierto y que el set lo hizo Kubrick, aunque hay otra en la que comentan una conspiración oculta por lo que encontraron en el espacio, que sí hay vida extraterrestre, que si “jiuston, tenemos un problema” que si hallaron cal en la superficie lunar, etc. En fin que se venía el día del padre, pero igual que en mi escrito a todos nos importa un reverendo cacahuate, no fuera la jefecita porque hasta pachanga hacemos, componemos poemas y cantamos Amor eterno. Es que de verdad, la jechu es la jechu, la mía era a todo meter, me pegaba, pero me quería. Ya ven, madre sólo hay una. Jiar jiar jiar

Abur

 

about Pepa

Ruca libidinosa, de origen mixteco con aires de grandeza y debilidad por los jóvenes apuestos, actualmente muerta cuyo vínculo con el más acá es el infernet.

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