Fue como regresar el tiempo

a esa primera vez, de adolescente,

pero con sentimientos encontrados,

con una tempestad dentro de mí,

disfrazada de fría tarde de otoño sin viento.

 

Y es que detrás de la sonrisa surgió el miedo,

el mismo miedo que entonces tuve muchas veces,

y los filmes cursis fragmentados,

proyectados en redundante popurrí

que armó mi atormentado pensamiento.

 

Fue el bocado más dulce este veneno,

como comer miel y wasabi simultáneamente

en un apetitoso emparedado;

como, a través de la muerte, volver a vivir

y pasar por mi tonta pubertad de nuevo.

 

Y, como aquella vez, no fue perfecto,

pero fue inolvidable, para siempre,

una historia que no escribí en mi diario,

y aunque nunca se vuelva a repetir

será el más íntimo de mis secretos.

about Rita Cerezo

Tonalá Chiapas (sine data). Afortunadamente me topé con los mitos antes que con los cuentos de princesas, y con Poe antes que con Corín Tellado; eso me llevó a aprender Latín, Griego y tratar de ganar almas para los dioses olímpicos entre los desorientados adolescentes de la UNAM. Lo de escribir fue un vicio que empezó muy temprano, actualmente estoy en tratamiento en un grupo de apoyo, no para dejarlo -ya vi que es imposible-, sino para degustarlo mejor.

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