“Porque aunque nos hayamos encontrado, ya no había nada que hacer… gracias y adiós”.

 

Y después de pocos días de la despedida número no sé cuál, me doy cuenta de que uno de los momentos en que lo extraño más es cuando hay cosas que quiero hacer, cosas rutinarias o simples como ir al cine o a caminar por el parque o por un café, caminar de su mano invisible mientras atravieso con la mirada las mismas fotografías de ese museo que no cambia de lugar, o simplemente sentarme en la banqueta a charlar sobre la poesía y los designios del universo y darme cuenta que debo hacer esas cosas sola, que el abrazo debe quedarse pendiente y que los únicos besos que puedo dar son al aire con la ridícula esperanza de que lleguen dónde está y que la metáfora se cumpla, que el romance no caduque, que mi idealismo me haga fuerte para abrir el día de mañana y seguir apostando por lo nuestro, aunque sea únicamente en un papel.

A veinte años de historia, eso es lo verdaderamente difícil de esta distancia en donde la incertidumbre gana terreno, donde no hay planes ni fechas y el paso del tiempo es lento a su conveniencia.

En insomnios como este pienso que el mundo siempre estuvo en nuestra contra, que no se alegró por nosotros, que no quiso que fuéramos.

Pero también confirmo que el amor no es perfecto y que el que yo sentí por él me hace tener una esperanza irremediable y una imaginación enorme en donde construyo mi futuro al lado de alguien muy distinto a él con una felicidad exorbitante, que me hace despertar de repente y darme cuenta que por fin debo ir en pos de a quien merezco y que quiera lo que  puedo darle.

Lo glorioso del amor es la dificultad con que se mantiene y la maravilla con que se vive.

Doy gracias por la distancia dolorosa y sabia que me retó a amarlo de una manera de la que jamás me creí capaz, que abrió mi corazón a nuevas historias.

Y al café negro sin azúcar que me hace escribir estas tonterías de madrugada.

about Lillian Hosking

Treinta y tres años haciéndole al cuento. Zurda por herencia. Loca medicada de manicomio, favor de fijar desde ahí cualquier expectativa.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

You may use these HTML tags and attributes:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>