Me estaba sacando soquite de las patas cuando me acordé de las tradiciones de fin año, como esa bonita de inocularse 12 uvas en el gañote como pollo transgénico, mientras las campanadas del reloj marcan el Año Nuevo, corriendo el riesgo de quedar ahogado en la suerte, yo por eso, mejor diluidas en vino porque son más fáciles de digerir y la ponen a una jocosona. Otra tradición es sacar unas maletas a la calle, para viajar mucho, pero yo por más que me oreo las petacas, nadie me invita a abandonar la ciuda’. Hay un ritual buenísimo que consiste en desparramar lentejas por todos lados pa’ la abundancia en esa lógica demoledora que dicta “desperdiciar pa’ que no falte”, yo mejor recojo las que la gente aventó para guisarlas con su cebollita, cilantro y tocino. Otra tradición que me encanta es esa de ponerse los calzoncitos de un color asegún lo que se busque conseguir, lo que quiere decir que el culo es mágico y concede milagros, yo por eso me voy a poner unos verdes a ver si así baja la gasolina, porque ya saben que el copetón con retraso mental nos engañó de nuevo y la va a subir. Hay un ritual más dónde la raza se pone a barrer para alejar las malas vibras cuál trabajador de limpia en desfile o avientan una cubetada de agua, pero esa si me parece medio gandalla, porque luego la andan bañando a una cuando no le toca. En fin hagamos todos los rituales que se nos antojen pa que nos vaya chipocles. Les deseo lo mejor, infelices.

about Pepa

Ruca libidinosa, de origen mixteco con aires de grandeza y debilidad por los jóvenes apuestos, actualmente muerta cuyo vínculo con el más acá es el infernet.

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