Tantas palabras en nuestro idioma y yo no puedo encontrar las que puedan expresar lo que siento. Todo queda pequeño con lo que se pudiera decir de una persona que dio tanto en su vida.

La noticia de su fallecimiento fue un golpe sorpresivo y por lo tanto no puedes reponerte fácilmente, no atinamos a reaccionar de manera fría y se apodera de nosotros un sentimiento de soledad, de pérdida, de dolor, de abatimiento y de mudez ante una realidad que por más que quieras no puedes cambiar.

Viernes por la mañana, caos mental, caos vial, llamadas por teléfono, avisar a familiares y amigos y después recibir sus restos mortales y acompañar a mis queridos sobrinos. Momentos terribles, que uno nunca quisiera vivir.

¿Qué quiero decir de él? Quiero decir muchas cosas, que fue un padre para nosotros, que se hizo cargo de la familia cuando mi padre murió. Que nunca me cuestioné cómo lo hacía, pero siempre nos dio lo necesario para vivir decorosamente. Nunca faltaron juguetes en día de Reyes ni en Navidad. Nunca una colegiatura atrasada. Nunca una mesa sin comida.

Para lograr esto, ahora lo sé, trabajó duramente, hizo horas extras cuando se podía, viajaba para tener los viáticos y solventar mejor las necesidades del hogar.

Pero no sólo eso quiero decir, también debo decir que su vida fue la de una persona jovial, alegre, aunque serio, sus pasiones fueron el alpinismo y las excursiones. No tengo idea de cuántas veces escaló el Popocatépetl, el Iztaccihuátl o el Pico de Orizaba. Siempre que regresaba de alguna excursión venía lleno de energía y satisfacción. No fueron pocas las veces que nos llevó con él, compartir se le daba perfecto.

Por eso y porque muchos lo conocimos de esta manera, su velorio fue una celebración a su vida. Se lloró mucho su partida pero se festejó mucho su paso por la vida. Los recuerdos nos llenaban de alegría que combinada con el dolor da una mezcla rara de sentimientos.

Por mi parte te agradezco HERMANO todo lo que nos enseñaste, lo que nos proporcionaste, te agradezco que te hayas preocupado por darnos algo más que educación. Por ti tenemos ese amor por la lectura, por la buena música, por los viajes. Gracias HERMANO porque fuiste una guía y un ejemplo a seguir. Con el corazón dolorido por tu partida, pero con la satisfacción de que viviste de una buena manera, te repito: gracias HERMANO.

Y como dicen que en vida es mejor, aprovecho la ocasión para decirles a Coco, Angel, Concha y por supuesto al pequeño Antonio, que desde esta cómoda posición de la más pequeña de esta familia, les agradezco todo lo que también de ustedes aprendí, todo lo que me dieron y todo lo que me evitaron. Los amo hermanos.

about Carmen Leon

Hippie de corazón, pero fresa por naturaleza. Adoradora de los Beatles y los Doors. Cuentera y platicadora desde siempre. Poseedora de muchos datos inútiles. Recientemente amiga muy cercana de Franco Deterioro.

2 comments
  1. Valeria says:

    Muy buenos recuerdos de el. Ahora mi abuela ya le vuelve a preparar el café y seguro platican durante horas. Hasta luego Belen!

  2. Carmen León Ramírez says:

    ¡Imagínatelos en la chorcha, no terminan nunca! ¡Gracias por estar conmigo siempre y sobre todo en esos momentos feos!

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