(Frases para romperse el corazón o reparárselo)

• Creo que le estoy haciendo falta a la persona equivocada.
• Diez mil kilómetros es mucha atracción entre nosotros…
• Y si te mando besos… ¿Se morirán también, como las flores?
• 飛蛍あれといはむも一人かな … y nunca antes estuve tan sola dentro de un haiku…
• Y es que mi destino no estaba en la palma de mi mano, estaba en la palma de la tuya…
• Le pregunté a mi corazón por ti esta tarde y no me respondió.
• “Ya sal de ahí, ya no vas a volver a romperte”, le dije a mi corazón, cuando lo encontré escondido detrás del recuerdo.
• Mientras a unos se les rompe el corazón por amor, a mí se me rompe por ausencia… Porque amor, hay.
• Se me metió un tú en el ojo.
• Es tiempo de dejar de escribirle. Dígale que la quiere, de frente, con el corazón por delante. (Que por escrito no puede robarle un beso)
• Epílogo: Sí, pero como amigo.
• Tal vez al final, lo mejor de nosotros, lo que nos hacía funcionar, era la distancia.
• Las distancias y las ausencias se miden esperando.
• Voy a estar buscándote por todos los sitios donde se haya pronunciado tu nombre.
• Aunque el camino desaparezca bajo mis pies, el corazón me sostiene.
• Me gustan todos tus porqués, también tus cómos y tus dóndes, aunque sean inesperados.
• ¿Lees esto ahora? Te dejo un beso, de esos que saben a café con dos de azúcar.
• Te quiero hasta que caiga tinta de las nubes.
• No toda mi vida se trata de ti… mi corazón tal vez, pero mi vida, no.
• Antes de dormir, nada más quería que supieras que mañana también eres tú.
• Usted debe saber que los secretos son mudos hasta que alguien los besa. ¿Quiere desatarlos? acérquese a mi boca.
• Me parece que se lo escribo a usted y lo leo para mí.
• ¿Cuánto exactamente dura un segundo? Lo que tú quieras.
• Últimamente converso mucho de ti conmigo misma, pero pesa hablar demasiado tiempo sola.
• Los besos habrá que escribirlos, sobretodo en circunstancias en las cuáles todavía no puedan darse.
• Te dedico a mi día, a mi nostalgia y a mis ojos.
• Mi cómo son tus manos, mi cuándo es la casualidad, mi dónde es tu cuerpo, mi por qué es la promesa.
• Había un poema que quería ser tú. Fue cuando supe que escribiría por siempre. Lo tuyo se escribe desde varios sitios. Lo mío, desde ti.
• Abrazarnos mutuamente las tristezas para liberarlas y que al final, solamente quedemos nosotros.
• Si te doy entrada a mi historia es para que la continúes, no para que le des fin.
• Tal vez si dejo de imaginarte tanto, finalmente sucedas.
• No importa que sea yo quien escribe, siempre voy a leerte en mis palabras, siempre vas a encontrarte entre mis líneas.
• No siempre se debe seguir al corazón, también hay que dirigirlo hacia lo que amamos.
• El problema con el amor es que pasamos demasiado tiempo imaginándolo como para vivirlo.
• Que lindo es darse cuenta que estamos soñando despiertos al mismo tiempo.
• Me asomé un poco al principio, sin promesas ni expectativas. No contaba con que tus ojos iban a ser ambas cosas.
• Me gustan las mismas flores que le gustan a mis mariposas en el estómago
• Yo todo lo soluciono escribiendo. Hasta el mal de amores.
• Ese sitio roto tan tuyo es un buen lugar para empezar a construir el mío.
• Uno no soborna a los pájaros para que canten.
• Aquí estoy, adivinándome el destino en el café que te tomaste.
• Hay ganas que vienen acompañadas de resignación.
• Siempre me enamoro de dos clases de hombres: fotógrafos y escritores. Uno es mera ilusión, el otro es puro cuento.
• Desde que decimos que el amor es una cosa, ya estamos destinados al fracaso.
• Maldigo los amores que son de paso y una misma transforma en eternos.
• Un salvavidas puede ser la carta escrita a mano, el paisaje indeleble, el beso de un niño, la acera de enfrente
• Un salvavidas también puede ser la estrella fugaz, el café de todos los días, la sonrisa de tus padres, el silencio matutino, una canción…
• Lo que se pierde vuelve a encontrarse. En otro sitio, con otras palabras, en diferentes estaciones, pero se encuentra de nuevo.
• “No creo que sea buena idea que pases la noche conmigo.” (Yo, intentando ahuyentar este sueño de ti)
• Eres lo que sé que nunca volveré a tener.
• Porque no fuimos una vez, fuimos todas las veces y en los cuentos de hadas se necesitaba de una para el final feliz.
• Eres el amor de mi vida, pero tal parece que en esta vida, no andamos queriendo lo mismo…
• El viento acicala el fuego, Noche de invierno que llega.
• Siempre que miro el mar, o la luna, o la lluvia cayendo estrepitosamente pienso: “aquí estás tú también…”
• El amor no debería guardarse.
• Sé que todavía tengo esperanza porque sigo pensando en primeras veces…
• Una despierta más sola que nunca cuando sueña que ha sido feliz, cuando abre los ojos y mira el vacío tal cual lo dejó la noche anterior…
• Soy la única mujer que te ama y que te ha dejado ir cuando has querido. Siempre, desde que te conozco, mi vida, estoy dejándote ir…
• Nada que tenga que ver con amor puede ser triste, sino no lo sería y nunca es demasiado tarde…
• Ese constante peligro de la magia recién fabricada entre dos desconocidos…
• Ser la última palabra que leas antes de acostarte, el sueño, la calma, la primer letra de tu nombre, el primer sorbo de café por la mañana
• Hay risas que permanecen en nosotros, como pequeñas campanas que llaman a la redención…
• Me gusta escribirte pensando que vas a suceder.
• Ya no estamos para morirnos de amor por culpa de hubieras.
• Si no te inspira a escribir, no es amor.
• Y que lo que florezca entre nosotros no sean casualidades, sino circunstancias.
• Espero que tu noche de sábado también me incluya, aunque sea de lejos y aunque sea en silencio.
• Después de un “te amo” no debería ir la palabra “fin”, deberían escribirse puntos suspensivos, una palabra nexo pero no la palabra “fin”.
• Aquí hay un café con tu nombre, por si acaso esta mañana el frío te trae con él.
• Deshojar una flor para saber si nos aman es como romperse el corazón antes de tiempo.
• Si no quepo en tu corazón, seguro me quedo en tus ojos.
• Que bonitas se ven nuestras casualidades juntas.
• ¿Podemos ahorrarnos la búsqueda e ir directamente al encuentro?
• Si el amor no es lo suyo, entonces no lo ofrezca.
• No podemos estar tan solos si nos tenemos en lo que se ha ido…
• Los locos sí tenemos amores imaginarios porque creemos en lo invisible.
• Esta luna no estaba destinada a nosotros, ya vendrán otras en donde sí estemos juntos.
• Acabo de abrirle mi corazón entero con una frase que dice: “Bienvenido. Rómpeme las ilusiones de una vez. Gracias por la visita”.
• Estamos condenados a los finales sin tregua.
• Espero estar a tiempo de caber en tu mundo.
• A mí tus ilusiones me ayudan a enfrentar los días grises. (Por si te sirve para volver y levantarte de las ruinas…)
• La magia es mejor entre nosotros..
• Te regalo también el incendio de mis ansias, el día que te plazca, la luna creciente sin conejo, el viento de la ciudad que me habita.
• Y cada vez que te pienso, el día vuelve a llenarse de trampas.
• Rompe -viento, rompe -olas, rompe- hielo, rompe -corazón, rompe-nuez… Tanto artefacto para romper y nada que sirva para la distancia…
• Ojalá que cada vez que te fueras, también te llevaras tu ausencia…
• Simple: un hombre con pies de brújula, ojos que fotografíen, manos que seduzcan y boca que recuerde.
• Siempre que quiero tener tu corazón, llego dos veces tarde: la primera, cuando ya te lo rompieron y la segunda cuando ya te lo repararon.
• Lo extraño del amor es que siempre, se presente como se presente, vale la pena.

about Lillian Hosking

Treinta y tres años haciéndole al cuento. Zurda por herencia. Loca medicada de manicomio, favor de fijar desde ahí cualquier expectativa.

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