Encontrábase el galeno,

que era un hombre muy bueno,

enfrente de la muerte

quien era su paciente.

 

A verlo vino esta,

ceñuda y molesta,

por un mal que la aquejaba

desde que ella recordaba.

 

Por no ser bienvenida

en su alma se formaba

un complejo de excluida

cada vez que trabajaba.

 

Ohhh, por favor, no se lamente

dijo el médico indulgente

es tan sólo otro cliente

y aquí lo que sobra: es gente.

 

Le agradezco por la ayuda,

respondió triste, la huesuda

más no creo hallar consuelo

de poner al mundo en duelo.

 

Es por eso que le pido

me conceda dos favores

usted que es entendido

en cumplir con mis labores

 

El primero es que ejerza

mi función tradicional

llevar humanos a la fuerza

a enfrentar su funeral.

 

Estimada Muerte ha elegido

un remplazo sin igual,

dijo con el pecho henchido,

el verdugo de hospital.

Vea si no estoy comprometido

desde hace años he ejercido

con cédula profesional.

 

Con gusto tomo el compromiso

y, por mi honra garantizo,

que con seriedad y diligencia

actuaré en consecuencia

ya sea con o sin aviso

a mis pacientes daré piso

con método y paciencia

como me enseñó la ciencia.

 

Valoro mucho su presteza,

enunció la Muerte con tristeza,

más aún queda pendiente

decidir sobre mi suerte.

Ahora tengo la premura

de saber si hay para mí una cura.

 

Si insultarme es lo que pretende

lo ha logrado mi señora

¿no ve que la duda ofende?

yo lo soluciono, justo ahora.

 

De arreglar su asunto me ufano

no requiero magia ni hechizo

no preciso siquiera su permiso

basta con un garabato de mi mano.

 

He aquí el medicamento

que acabará con su tormento

recuéstese y estire las piernas

que le voy a dar la paz eterna.

Sólo hay un requerimiento

pues está en mi juramento

primero va mi emolumento

y después el tratamiento.

 

¡Con que no tiene efectivo!

Temo que no puedo actuar

si no recibo mi incentivo

con llanto no voy a pagar

mi nuevo auto deportivo.

 

Pero no llore, por favor

otro remedio tengo a su dolor.

A cambio le propongo un negocio

donde puedo ser su socio.

Aqueje siempre a mi clientela

apriete donde les duela.

Mientras, a usted calmaré su mal

Con paracetamol y mejoral.

 

Así que no olvide, querida,

no se sienta deprimida

también es parte de la vida

usted es un mal necesario

para generar mis honorarios.

 

about Abraham Garcia

Nació con ancianidad prematura en los inicios de los ochenta. Renegado del IMSS, principalmente de los médicos, desde que vio la luz de este mundo por haberlo extraído de su madre por la fuerza. Pambolero apasionado; odiador de árbitros, jugadores vedettes, comentaristas y aficionados estúpidos. Pornógrafo declarado. Bailarín excelso cuando nadie lo ve. Poseedor de diversos traumas, depresivo desde que tiene memoria, aspirante a chamán; vive divirtiéndose a costa de los demás, haciendo preguntas que a nadie le interesa responder. Casado (aunque pierda seguidoras), propiedad de dos hijas, mal hijo y peor hermano; resiste en este plano por pura necedad. Los verá en el infierno.

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