Mientras los cuates de Qaplann

se reúnen en la mesa

con su ronda de cervezas,

sus ideas y su gran plan,

tuvo una ocurrencia Abraham:

hacer un lindo cadáver

que además fuera sabroso,

preguntó “¿qué es eso?” Omar

y, para su mala suerte,

la muerte los fue a escuchar.

“Ya voy a enseñarles yo

qué es un muerto apetitoso,

nadie me gana a ese juego

y lo voy a demostrar”.

 

Entró al cuarto sigilosa,

disfrazada de poeta,

se echó de un trago un mezcal

y se dispuso a jugar.

Dejó que todos hablaran

y escuchó atenta sus choros

sobre su vida y sus metas.

“En este grupo de locos-

pensó para sus adentros-

se siente uno a todo dar,

y me los voy a llevar

para seguir con la juerga,

es hora de cocinar”.

 

Les propuso ir a la ofrenda

y encender las veladoras

antes de empezar las rondas

del cadáver exquisito,

pero lo que no les dijo

es que esas velas traidoras

eran dinamita pura;

antes de acabar la vuelta

explotó todo el recinto

y quedaron bien asados

y revueltos los canijos,

en la macabra receta

de un muy fúnebre platillo.

“¿No que no?” dijo la flaca,

“Sí me quedaron muy ricos”.

about Rita Cerezo

Tonalá Chiapas (sine data). Afortunadamente me topé con los mitos antes que con los cuentos de princesas, y con Poe antes que con Corín Tellado; eso me llevó a aprender Latín, Griego y tratar de ganar almas para los dioses olímpicos entre los desorientados adolescentes de la UNAM. Lo de escribir fue un vicio que empezó muy temprano, actualmente estoy en tratamiento en un grupo de apoyo, no para dejarlo -ya vi que es imposible-, sino para degustarlo mejor.

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